Las tiendas están comenzado a abrir sus puertas y se encuentran con que el mundo, que se suponía volvería a una ‘nueva normalidad’, en realidad ha cambiado de forma drástica.

La pregunta candente ahora es: ¿Qué deben hacer los minoristas en la nueva normalidad para servir mejor al consumidor post-pandémico?

Los datos iniciales indicaban que el consumidor se sentía cómodo regresando a sus rutinas habituales. Sin embargo, los rebrotes, segundas olas o como quiera que se definan, han dado al traste con todo eso y los niveles de consumo se han desplomado.

Hemos perdido clientes. Hemos perdido oferta. El elefante en la habitación que todo el mundo ve, pero del que nadie quiere hablar, es ahora más que nunca la confianza del consumidor en su tienda. Y esto a pesar de que para el 55% de los consumidores Italianos y Españoles el precio es un factor determinante, debido al impacto económico de la pandemia.

El comerciante debe considerar con mucho cuidado cuáles son las prioridades de sus clientes: en qué quieren los clientes gastar su tiempo y su dinero. Es necesario adaptar las estrategias de los negocios a medida que avance la pandemia.

Ética y transparencia

La confianza se ha convertido en el factor más importante para dirigir al cliente a una u otra tienda. Los clientes requieren transparencia en lo que las marcas y sus productos pueden ofrecerles, la compra por impulso o por cambios en la moda ha dejado de ser el factor relevante.

Más que nunca, los consumidores quieren saber dónde y cómo se fabrican los productos, así cómo los detalles operativos (logística, transporte, publicidad, materiales, etc.) que muestran los valores de una marca concreta y de sus distribuidores. Tanto es así, que casi un 40% de los consumidores están tomando decisiones de compra basadas en si los valores de una marca se alinean con los suyos.

Un reciente estudio (con datos del Reino Unido) indica que para un 94% de los compradores los factores diferenciadores son la honestidad y la autenticidad de las recomendaciones que le han proporcionado.

Antes de la pandemia, muy pocos clientes pensaban en las cadenas de suministro. Hoy en día, la mayoría de los consumidores no sólo quieren saber de dónde provienen sus productos, sino que quieren que se fabriquen cerca.

El 87% de los consumidores indican que la transparencia es importante para su decisión de compra, y el mismo porcentaje piensa que los productos fabricados en su país son importantes para ellos. Esa es una clara señal para los minoristas de que la creación de cadenas de suministro más cortas, rápidas, eficaces y transparentes son parte de la clave del éxito para seguir adelante.

La estrategia digital-primero

A medida que los efectos de la pandemia continúa vemos cómo ésta repercute en las actitudes y en el comportamiento de los consumidores, que se adaptan rápidamente a nuevos modelos de compra. Las estimaciones indican que el comercio online acaparará otro 20% del consumo total.

No es un secreto que las compras online han crecido en los últimos años, todos intuimos que ese crecimiento se produce en detrimento de las tiendas físicas. Los minoristas sabían antes de la pandemia que el modelo digital era el futuro, pero pocos estaban preparados para desplegar una estrategia omnicanal sin fisuras en unos pocos meses.

A medida que las tiendas se reabran, veremos una mayor relación simbiótica entre lo digital y lo físico. El consumidor quiere cambiar de uno a otro mundo sin interrupciones.

El efecto halo, muy estudiado ya por varias universidades tanto en EE.UU. como en Europa, nos indica que existe una ganancia en el tráfico global de su negocio, cuando el cliente descubre que puede interactuar con usted tanto de forma digital, como en la tienda. Los tráficos físicos y virtuales se alimentan mutuamente. Aprovéchelo!

Servicio y comunicación

A lo largo de la pandemia, ha habido un aumento de tres dígitos en la frecuencia de compra online con recogida en la tienda (BOPIS), lo que demuestra que el valor de la venta al por menor digital está creciendo exponencialmente, y el papel de la tienda física está cambiando.

Los minoristas deben adaptar sus estrategias de servicio a medida que los consumidores ajustan sus formas preferidas de comprar en la tienda y online. El cliente busca un servicio de primer nivel.

Incluso las ubicaciones tradicionales de los comercios físicos preferidos por el cliente están cambiando, muchos ahora buscan lugares en los que la interacción con el minorista sea más accesible y menos masificada.

El nuevo cliente post-pandemia necesita un modelo de comunicación con las personas que le atienden rápido y eficaz. No quieren hablar con máquinas, quieren una comunicación directa con su asesor de confianza.

Proporciónenles un canal directo con la tienda. Ellos están ya muy acostumbrados a usar mensajería instantánea para sus relaciones sociales. Si usted quiere formar parte de su mundo, debe comunicarse dentro de él.

Para terminar, el 64% de los consumidores, en los próximos dos años, dará prioridad a las marcas y tiendas a las que ha comprado antes. ¿No lo va usted a aprovechar?

Un retailer eCommerce es el término por el que se conoce a la página web de venta creada por un minorista. Algo que hace ya muchos años no es rentable, y aunque parece que muchos aún se atreven con la aventura, la realidad es que el mundo on-line ha alcanzado ya un grado de saturación que hace básicamente imposible que la tienda virtual de un minorista tenga algún éxito.

Hace más de 15 años si usted buscaba en Google ‘tienda de zapatos’, aparecían unas cuantos miles de referencias. Si hoy lanzamos la misma pregunta obtendremos 309.000.000 de resultados !

Concentración del mercado

En Internet, de forma general, el proceso de concentración se inició hace muchos años. Hoy sólo quedan un puñado de vencedores, comenzando por Amazon o Aliexpress como actores principales y terminando por algún Marketplace de venta privada, o tremendamente especializado. Es por ello que, a pesar de lo que puedan hacerle creer, la inversión en eCommerce en el mundo es prácticamente nula.

En nuestros días el 3% de las tiendas online están generando el 95% de las ventas. Créame, su tienda virtual estará dentro de ese 5% de ventas que se le escapan a los actores principales.

Aunque es cierto que el 5% aún es bastante grande, solamente si usted es un auténtico lince y es capaz de crear un producto de nicho o una comunidad alrededor suyo, tendrá una oportunidad.

Hoy la venta por Internet funciona a base de que un fabricante fabrique productos (con sus propios medios, es decir con su dinero), los ponga en un almacén y cuando un cliente final compre (desde dónde sea que lo haga), se lo enviamos desde ese almacén.

Para rematar la ecuación, nos podemos encontrar el mismo producto en un rango de precios cada vez más amplio, lo que denota una competencia en el precio que ha colapsando los márgenes comerciales por completo

La competencia en precio se está llevando por delante las empresas comercializadoras intermediarias que necesitan un mínimo del 37% de margen para ganar entre un 1% y un 3%, si ofrecen portes gratis en envíos y devoluciones.

La realidad es que usted como minorista está en medio de la cadena de valor, y para muchos, en esto de vender en Internet usted estorba. ¡ Pero están equivocados !

Y entonces, ¿ qué hacemos ?

Las marcas más avanzadas, comercialmente hablando, comienzan a entender que la intermediación, ya sea física o virtual, cuesta dinero. Al mismo tiempo están llegando a la conclusión de que el contacto, lo más directo posible, con el cliente final es lo único que aporta ventajas sobre la competencia.

Por tanto, la respuesta final es que hay que integrarse completamente con sus principales proveedores. Buscando una relación más allá de la confianza mutua.

Para las marcas la venta on-line significará en breve más del 30% de su facturación, pero no hay que olvidar que usted es el artífice del otro 70%… y ahí no acaba su valor.

Aunque usted no venda online, lo que sí hace es influir en ella. Y esa influencia, que se consigue a través de una atención al cliente exquisita, integrando sus tiendas en la estrategia de marketing del proveedor, integrando su stock con el del resto de tiendas y con el del propio proveedor, buscando para el cliente final una experiencia global.

Todo ello tiene un valor que los proveedores más avanzados saben apreciar.

La web orientada el servicio

Otra alternativa que tiene su negocio en Internet es la de ofrecer omnicanalidad a sus clientes. Los consumidores usan sus móviles para todo, y esto puede usted aprovecharlo para permitir que sus clientes pasen del entorno físico de la tienda, al entorno virtual.

Servicios como: la devolución online, la entrega en la calle; la cita previa con reserva de artículos; el ticket electrónico con posibilidad de gestionar el cambio de talla o color (por poner ejemplos); la gestión de eventos de venta privados; la aplicación de precios especiales o la gestión de sistemas de fidelización, son sólo algunos de los ejemplos de servicios que usted debería estar pensando ya en introducir en su negocio.

Varios estudios indican que un porcentaje enorme de consumidores prefieren comprar en tiendas que ya conocen, la tecnología le ayudará a fomentar la lealtad de sus clientes. ¿ Va usted a desaprovechar el momento ?

Nos encontramos con que cada vez hay menos clientes visitando las tiendas y más personas trabajando desde casa, es el momento de cambiar de mentalidad y pasar a atender al consumidor directamente.

La tendencia desde que comenzó la crisis COVID-19 es a que la venta online vaya en ascenso. Cada día que pasa nos encontramos a más y más clientes realizando preguntas para poder hacer sus compras online. Las marcas deben prepararse para minimizar la ansiedad de todos esos clientes que ahora compran online, y para ello hay que aumentar la capacidad de los servicios de atención al cliente para que puedan resolver las dudas de forma rápida y eficaz.

Indiscutiblemente las marcas que se han puesto lo digital primero en sus hojas de ruta y que entienden el valor de la omnicanalidad están mejor preparadas que el resto, pero no significa que las demás no puedan ponerse al día. Aquí tiene algunos ejemplos de cómo hacerlo:

No sólo hables de ser omnicanal, sé omnicanal.

El verdadero soporte omnichannel significa estar disponible en cualquier canal que un cliente quiera usar.

Si un cliente contacta con una marca a través de un chat, un vendedor debe poder captar esa conversación online sin necesidad de que el cliente repita ninguna información que ya haya introducido en su web site. Si contacta por teléfono, debemos ser capaces de ver el pedido del cliente de forma inmediata, para poder ayudarle.

El soporte omnicanal de las ventas requiere que las marcas inviertan en tecnología, las herramientas adecuadas pueden mejorar significativamente la experiencia del cliente y fomentar su lealtad.

Aproveche su presencia en las redes sociales.

No hay mejor momento que el presente para que marcas y tiendas refuercen su presencia en los medios sociales y lo utilicen como una herramienta adicional para comunicarse con los clientes.

El uso de plataformas de gestión de redes sociales permite que los clientes sepan dónde y cómo se puede llegar a la marcas y sus productos, lo que creará otra oportunidad para que los consumidores se conecten directamente con las tiendas.

Se estima que si su atención al cliente a través de redes sociales es deficiente, la mitad de sus clientes dejarán de confiar en usted. Es un porcentaje tremendamente alto como para ignorarlo.

Personalice los servicios online.

Es imprescindible conocer más profundamente al cliente ahora que cada vez se visita menos la tienda. El mapeo de las interacciones de los clientes, y el tipo de problemas que desean resolver en cada punto de contacto, es lo que permite a sus empleados de atención al cliente ofrecer al consumidor el nivel de servicio personalizado que está demandado.

Las últimas investigaciones indican que al 72% de los consumidores sólo le interesan los mensajes de marketing personalizados, adaptados a sus intereses. Ese porcentaje llega al 100% cuando hablamos de soporte a la compra.

Por todo esto es tan importante dotar a los agentes de soporte al cliente de herramientas que les permitan acceder a toda la información pertinente desde un sistema centralizado. Cuanto más fácil sea el acceso a estos datos, mayores serán las posibilidades del agente de crear una conexión personalizada.

Concéntrese en minimizar los atascos del servicio al cliente.

En el mercado volátil de hoy en día, es más imperativo que nunca que el servicio al cliente funcione sin problemas. Los atascos y las caídas de la web pueden erosionar la confianza del cliente y dañar la reputación de la marca.

Incluso los más grandes en Internet han experimentado problemas con su sitio web, perdiendo de media un 4% de las ventas de un día por cada hora que la página web está caída, y eso sin mencionar los altos niveles de frustración de los clientes.

Tener la tecnología adecuada puede significar la diferencia entre un cliente muy satisfecho y uno muy insatisfecho. Si usted quiere estar a la altura de las expectativas de sus clientes (y no lo dude, lo compararán a usted con Amazon) debe invertir en las herramientas adecuadas.

En el sector del calzado un representante típico puede cobrar en un mes lo que la marca invierte en todo un año en sus sistemas informáticos y de soporte a la venta online, a pesar de que la venta online sea su mejor vendedor y con el que más dinero gana por unidad vendida.

La falta de objetivo de las webs corporativas, meramente informativas, no está ayudando a vender la marca, ni los productos o servicios que esta puede ofrecer.

Si le preguntamos a los directivos de los sectores del calzado y textil en España sobre su presencia en Internet, muchas responden: «porque está nuestra competencia» o bien «porque no queremos perder clientes» y esto lleva a una infrautilización del medio al no tener un objetivo claro.

En este entorno el retorno de la inversión simplemente no existe, la web se convierte en un gasto, no en una inversión que de alguna forma incremente nuestra capacidad comercial.

La situación en estos momentos está cambiando, quizá para peor… las marcas invierten dinero en tecnología web, pero los errores en el posicionamiento hacen que la única forma que tienen de vender es a base de anuncios.

Si hacemos publicidad, y ofertas híper-atractivas (que no hacen otra cosa que devaluar la marca) vendemos, en caso contrario nos salimos del radar de los minoristas, y del consumidor final.

Deberíamos preguntarnos por cuál es el costo que supone el mejor vendedor de la empresa, y con los datos reales sobre la mesa podemos ver cuánto invertimos en él, y qué aporta a lo largo del año. Internet debería ser hoy por hoy su mejor comercial en la empresa, y debería ser tratado con los mismos criterios que los vendedores.

Si aplicamos el mismo tratamiento que le proporcionamos a un representante: definiendo una estrategia clara de venta, algo que podamos medir, y lo dotamos del mismo presupuesto, su B2B se convertirá en la principal fuente de ingresos para su marca. No lo dude.

No se trata sólo de una página web, o de su posicionamiento SEO, hablamos de comunicación, de la presencia de la empresa en Internet, entendido como algo global. Hablamos de la gestión del catálogo, de las descripciones comerciales de los productos, de las fotografías, de la información técnica que necesitan los profesionales especializados que son su audiencia. 

Pero debe saber que en Internet no ocurren los milagros! Hacer la web dedicándole cinco minutos, al tiempo que pagamos por ella cuanto menos mejor, no es la fórmula para el éxito. Parece que cuando hablamos de invertir en Internet las respuestas no son tan sencillas en el seno de las empresas.

Sin embargo creo que el criterio debe ser este: Internet debe ser el mejor comercial de mi empresa.

A medida que la automatización de las relaciones con los clientes, como los robots de chat, se extiende por Internet, la demanda de experiencias de compra ‘de verdad’, con interacción humana, está emergiendo con fuerza.

Las demandas de los consumidores, buscando la máxima comodidad y la capacidad de compra, recién adquirida, de la Generación Z van a crear nuevos problemas para el comercio minorista.

Los minoristas de rápido crecimiento están invirtiendo en tecnologías que afectan directamente a la experiencia del cliente. Dado que casi el 90% de las ventas todavía se realizan en la tienda, el éxito del omnicanal depende de la capacidad de los minoristas para ofrecer más experiencias humanas, no menos.

Sin embargo, a los minoristas tradicionales les está resultando muy difícil cubrir las expectativas de los consumidores. A pesar de que el consumidor realiza compras y gestiones desde su móvil, las tendencias en omnicanalidad demuestran lo contrario. En Estados Unidos el 70% de los consumidores utiliza BOPIS (compra online, recogida en tienda), y el 85% de esas personas afirma haber realizado compras adicionales en la tienda mientras recogía su pedido.

Estos «microtrips» – viajes de compras que duran menos de cinco minutos – permiten a los minoristas fusionar las experiencias online y física para aumentar el número de transacciones y retener a los clientes.

Sin embargo, este mix de «clic y tienda» ha traído consigo desafíos, particularmente cuando se trata de alinear las operaciones en la tienda con la conveniencia del comercio móvil y electrónico. Ningún minorista lo ha conseguido en solitario, sus sitios web carecen de la visibilidad necesaria en Internet. Es hora de unirse a la marca.

Las prácticas de la BOPIS requieren un seguimiento preciso del inventario, conocimiento del comportamiento del consumidor en múltiples puntos de contacto, y por supuesto de empleados altamente capacitados capaces de proporcionar una experiencia de compra agradable y de vender a los clientes productos adicionales en la tienda.

Para crear una experiencia de compra sin fricciones para los consumidores entre la compra online y la compra en tienda, marcas y minoristas necesitan desplegar tecnología para rastrear la ejecución y asegurar que la experiencia en la tienda sea tan impecable como en la digital.

Equipados con tecnología para asegurar la ejecución en la tienda y para rastrear el rendimiento del sistema omnicanal, los minoristas están volviendo a ser un impulsor clave para el éxito de ventas de las marcas, con empleados capacitados y comprometidos que impactan directamente en la experiencia humana.

Lo contrario es también cierto: Se estima que una mala ejecución en la tienda supone un 25% de las ventas perdidas cada año. Quizá no sea hoy, pero pronto las marcas se verán obligadas a seleccionar aquellos minoristas cuyas estrategias de venta estén alineadas con el compromiso de servicio al cliente, sin paliativos.

El software está sirviendo como guía digital para ayudar a los equipos marca-tienda a crear procedimientos BOPIS, BORIS (compra online-devolución en tienda) o ROPIS (reserva online-venta en tienda). Los datos fluyen en tiempo real para dar a los líderes de las empresas una ventana a cada tienda, para que puedan resolver rápidamente los problemas de ejecución.

Es curioso observar como la combinación de Internet y los teléfonos móviles está haciendo realidad toda una nueva forma de hacer negocios. Algunos llaman a esto ‘tener las marcas en las manos’.

Es cierto que los teléfonos móviles se han convertido en un símbolo de estatus, como los son el coche o la ropa que vestimos. Permiten que un individuo exprese su individualidad a través de carcasas, fondos, tonos de llamada, fundas, etc. La ‘última expresión de una sociedad individualista’.

Lo que las empresas deben ver es que el móvil es, por definición transportable y tendemos a usarlo todo el tiempo. Lo que lo convierte en la plataforma ideal para el marketing one-to-one.

Estas dos características del móvil hacen que las estrategias de marketing puedan depender del contexto de consumo específico. La verdadera utilidad del marketing móvil es que la relación entre marca y consumidor puede ser mucho más personal, dependiente del contexto de la comunicación y basada en la ubicación física del cliente y su móvil.

El tipo de interacción con el consumidor que se puede conseguir no es factible desde otros medios. La experiencia para el consumidor es completamente novedosa y diferente, y puede desencadenar efectos virales con bastante rapidez.

Debo desde aquí hacer hincapié en que las empresas deben ser extremadamente cuidadosas con este medio de comunicación publicitaria. El hecho de estar tan cerca del cliente implica una enorme responsabilidad. Una publicidad demasiado agresiva o continuada conllevará una respuesta negativa del cliente siempre.

Es por ello que las empresas deben, de forma fundamental, recopilar cuanta más información sobre el cliente , sus hábitos de consumo y sus necesidades mejor que mejor. Todo debe estar orientado a ofertar en cada momento lo que el cliente necesita, anticipándonos a sus potenciales peticiones. Debemos recordar que todo el mundo esta harto de ser visto como un potencial comprador, en el marketing móvil esta sensación puede verse incrementada ya que nuestra comunicación llega al entorno más privado del cliente.

A todo le ponemos el adjetivo 2.0 últimamente, y las cadena de suministros no es una excepción. Internet y los nuevos modelos de cooperación está poniendo en las manos de todos el conocimiento necesario para llevar un producto al mercado con éxito.

El problema es que ese conocimiento está distribuido entre varias empresas, entre los trabajadores de las empresas que componen la cadena de suministros. Aunque alguno pueda pensar en que es una barbaridad dar el poder a los trabajadores para que se dirijan a si mismos, esto es lo que hay que hacer. La realidad es que el conocimiento realmente valioso nunca ha sido creado desde la sumisión. Los proveedores deben convertirse en aliados de confianza a la hora de desarrollar nuevos productos. Y debe entenderse en este contexto como proveedor a todo aquél involucrado de una u otra forma en el ciclo de vida de un producto.

Los mercados deben pasar de ser un mero perfil estadístico a tener cara, boca, ojos, y todo lo demás. Cada vez más podemos observar que la segmentación del mercado es cada día mayor, el cliente desea productos ‘a su medida’, y tiene el poder para exigirlos, incluso para exigir que alguien los cree para ellos. Esta nueva política está obligando a las empresas a responder cada vez con más rapidez y agilidad a un mercado cada vez más especializado pero no por ello mas pequeño.

La era en la que el consumidor debía comprar el producto, aunque éste sea siempre negro, como decía Henry Ford, simplemente ya no existe. De la misma forma la era en que los trabajadores no aportaban ideas para la creación de productos o servicios también ha llegado a su fin.

Creo que las empresas informáticas debemos aportar herramientas que permitan la colaboración entre las empresas, entendidas estas por un conjunto de personas con un objetivo común. La comunicación estratificada entre las empresas se desvela entonces como la mejor situación posible. Una colaboración a nivel técnico, a nivel administrativo, a nivel de dirección. Cada una con su propio fluir independiente, debe ser el objetivo a corto plazo y siempre manteniendo la comunicación entre personas no entre empresas. El trabajo debe estar coordinado a través de la cooperación entre colegas, hoy esto ocurre a una velocidad cada vez mayor, las empresas y sus comités de dirección pueden llegar a ser incapaces de adaptarse, sin embargo las personas hemos nacido para hacer esto, lo hacemos todos los días, para todo.

Desubicar la información y repartirla entre personas que trabajan en diferentes empresas es hoy posible, los informáticos debemos recordar que las tecnologías realmente importantes son aquellas que pueden desaparecer de la vista de las personas que las usan.

Hagamos un experimento: escriba en varios trozos de papel secciones de los e-mails enviados por sus amigos, después busque trozos de e-mails enviados por su empresa a sus clientes e imprímalos también. Mézclelos todos y déselos a cualquier persona que pase por la calle. ¿Sería capaz de discernir entre unos y otros? Yo diría que si, todas las veces, si.

No se trata del tono, ni de lo dicho en el mensaje, no se trata de las palabras elegidas. Hay algo más. Ese ‘algo más’ se llama sinceridad. La conexión entre corazón y palabras es mucho más directa de lo que estimamos a priori.

Con todo esto quiero destacar que la comunicación empresarial de hoy, no está teniendo en cuenta ese grado de honestidad que permite a una persona decidir qué vale la pena leer y qué no. Y eso es vital cuando tratamos de comunicar algo a nuestro alrededor.

No creo que esto pueda variar de un día para otro, pero debemos aprender a comunicar de forma honesta nuestros mensajes al exterior y al interior de las empresas. Creo que el primer paso es fomentar una comunicación sincera sobre los valores de nuestra empresa y de sus productos a nuestros colaboradores más cercanos: los clientes y cuando hablo de clientes no me refiero a empresas sino a las personas que las componen.

Para esto podemos aprovechar las opciones que nos brinda Internet y su inmensa facilidad para publicar información. Claude Levi, un antropólogo francés, define el bricolaje como el oportunismo de aquellos que trabajan con las manos, creando objetos a partir de cualquier cosa que caiga en sus manos. Pues bien, la web es bricolaje de grupo. Puede Usted utilizar trozos que funcionan, mezclarlos con sus ideas y crear páginas nuevas, que quizá tengan más oportunidad de ‘llegar’ a sus destinatarios.

Aprender qué mensajes llegan y porqué es vital para el futuro de nuestras empresas y de nuestros productos. Comience por los de casa, para después expandir el mensaje y su formato más allá.  Las pruebas A/B de toda la vida…

Creo que un gran consejo que se puede dar a todas estas empresas, es que regresen a sus páginas web y validen que se cumplen al menos los principios básicos de la web 1.0, es decir: debe quedar descrita de forma clara, sencilla y atractiva la propuesta de valor del web site, y por tanto de la marca. Es decir, cuál es el motivo por el que el usuario nos debe dedicar unos segundos más, antes de darle al botón ‘back’.

La universidad de Carleton publicó en la revista Nature que un usuario de la web típico, es capaz de determinar en tan solo 50 milisegundos (una veintésima parte de un segundo) cuál es su opinión sobre una página que visitan.

Con este dato ‘in mente’, ¿alguien puede creer que se puede permitir el lujo de no explicar el posicionamiento de su sitio web de forma contundente, clara y sencilla? Las empresas se juegan sus resultados (al menos los que se derivan de la web) en esas pocas décimas de segundo. Los responsables deberían preguntarse ¿Cuáles son los mensajes que podemos enviar en esos instantes al usuario?

Hay que facilitarles la vida a los usuarios web. Déjeles claro cuál es su propuesta, para que pueden usar su web site, cuáles son los beneficios que obtendrán. Presente su producto de forma irresistible. ¡El tiempo de nuestros clientes en potencia, es el bien más escaso del planeta!

Esto puede parecer una perogrullada pero, imagine que Usted entra en una tienda física, ¡y que no fuera capaz de determinar inmediatamente qué productos se ofrecen allí!

Es prácticamente imposible recuperar a un usuario si su página de inicio no da la talla. Para complicar la situación aún más, hay que tener en cuenta que hoy la mayoría, por no decir todos, los usuarios acceden a su web desde un buscador, y van a parar a lo que en términos técnicos se conoce como ‘landing page’. Dado que el buscador puede direcciones a los usuarios a cualquier parte de nuestra web, se deben tratar todas las páginas de su web site como si de la página principal se tratase. Todas ellas pueden ser la página de entrada para uno u otro usuario!

Habrá observado que me he venido refiriendo a las personas como ‘usuarios’, eso es porque quiero hacerle ver una realidad: el objetivo de su web site es convertir a usuarios en clientes, y a estos, en compradores. No olvide esta máxima: Si Usted no está preparado para convertir a clientes en compradores, no lo dude, trate únicamente de convertir a usuarios en clientes.

No hay nada de malo en utilizar Internet como un método de captación de clientes, en simplemente despertar curiosidad. Es posible que Usted pueda convencerlos de que se gasten el dinero, ese que tanto les ha costado ganar, usando su presencia en el mundo físico.